pareja mayor compartiendo hábitos saludables y caminatas con un queso animado

Queso para personas mayores: nutrientes que cobran importancia con los años

El queso para personas mayores puede ser mucho más que algo que ponemos sobre una tostada o compartimos durante la cena. Con el paso de los años, prestar atención a nutrientes como las proteínas y el calcio cobra especial importancia, y el queso puede contribuir a aportarlos dentro de una alimentación variada.

No es un alimento milagroso ni puede evitar por sí solo los problemas asociados al envejecimiento. Sin embargo, su concentración de nutrientes y la facilidad con la que podemos incorporarlo a platos cotidianos hacen que resulte interesante en esta etapa de la vida.

Un trozo de queso acompañado de fruta, incorporado a una ensalada o añadido a unas verduras puede ser una manera sencilla de enriquecer una comida.

Pero ¿qué aporta realmente?.

Queso para personas mayores: calcio para cuidar los huesos

Cuando pensamos en queso y salud, probablemente el calcio sea el primer nutriente que nos viene a la cabeza.

Y existe una buena razón.

El calcio es necesario para mantener los huesos y participa en otras funciones importantes del organismo. Las necesidades, además, adquieren especial relevancia a determinadas edades.

Como referencia, el National Institutes of Health de Estados Unidos establece una ingesta diaria recomendada de calcio de 1.200 mg para mujeres mayores de 50 años y hombres mayores de 70. Para los hombres de 51 a 70 años establece 1.000 mg diarios.

Los productos lácteos, entre ellos el queso, son una de las principales fuentes alimentarias de calcio.

Eso no significa que haya que conseguir todo el calcio comiendo queso. Una dieta equilibrada permite combinar diferentes fuentes, como leche y yogur, determinados pescados, frutos secos, algunas verduras y alimentos enriquecidos.

Además, el contenido de calcio cambia considerablemente entre unos quesos y otros.

La International Osteoporosis Foundation utiliza como referencia aproximadamente 240 mg de calcio para una ración de 30 gramos de determinados quesos duros. Sin embargo, esa cantidad no puede aplicarse automáticamente a cualquier queso.

Por eso es importante consultar la información nutricional concreta del producto.

El mensaje realmente interesante no es «come mucho queso para tener huesos fuertes», sino algo bastante más sensato: el queso puede ayudarnos a alcanzar una ingesta adecuada de calcio dentro de una dieta completa.

Proteínas: otro motivo para mirar más allá del calcio

Hablar de queso para personas mayores únicamente desde el punto de vista del calcio sería quedarse a medias.

El queso también aporta proteínas.

Las proteínas son necesarias para construir y reparar tejidos y tienen una importancia especial cuando hablamos de mantener la masa y la función muscular durante el envejecimiento.

El National Institute on Aging recomienda que las personas mayores incluyan diferentes alimentos ricos en proteínas dentro de su alimentación. No se trata de obtenerlas exclusivamente de productos animales. Pescado, huevos, legumbres, frutos secos, semillas o soja también pueden contribuir a cubrir las necesidades.

El queso puede formar parte de esa variedad.

Esto resulta especialmente práctico porque no necesita una preparación complicada. Una pequeña cantidad puede incorporarse a alimentos que ya consumimos habitualmente.

Podemos añadir queso de cabra a una ensalada con tomate, utilizar queso de oveja en pequeñas lascas sobre unas verduras o acompañarlo de fruta y frutos secos.

También podemos preparar una cena sencilla con pan integral, tomate, aceite de oliva y una porción de queso.

Son pequeños gestos que permiten incorporar nutrientes sin convertir la alimentación diaria en algo complicado.

Cómo incluir el queso en la alimentación de una persona mayor

Que un alimento tenga nutrientes interesantes no significa que cuanto más comamos, mejor.

Con el queso también debemos buscar equilibrio.

Algunos quesos pueden contener cantidades importantes de sal y grasas saturadas. Por eso, las necesidades y circunstancias de cada persona deben tenerse en cuenta, especialmente cuando existen enfermedades cardiovasculares, hipertensión, enfermedad renal u otras condiciones para las que un profesional sanitario haya establecido recomendaciones dietéticas específicas.

También hay personas que tienen dificultades para masticar o tragar. En esos casos, la textura de los alimentos es especialmente importante y la alimentación debe adaptarse siguiendo las indicaciones profesionales correspondientes.

Para una persona mayor sana, el queso puede incorporarse en cantidades moderadas y combinarse con otros alimentos de calidad.

Por ejemplo:

  • Con fruta fresca y un puñado de frutos secos.

  • Sobre verduras asadas.

  • En una ensalada con tomate y aceite de oliva.

  • Con pan integral en el desayuno o la merienda.

  • Incorporado en pequeñas cantidades a cremas de verduras.

  • Como parte de una cena sencilla acompañado de vegetales.

Además, alternar distintos alimentos evita que nuestra dieta dependa excesivamente de uno solo.

En nuestra selección de quesos de cabra y oveja puedes encontrar diferentes sabores y grados de maduración para incorporarlos a este tipo de comidas cotidianas.

Y hay otro aspecto que no deberíamos olvidar.

Comer también es disfrutar.

Sentarse a la mesa, preparar algo que nos gusta y compartirlo con otras personas forma parte de nuestra vida a cualquier edad. Cuidar la alimentación no debería significar renunciar al sabor.

Conclusión: disfrutar del queso también cuando cumplimos años

El queso para personas mayores puede tener un lugar perfectamente razonable dentro de una alimentación variada.

Aporta proteínas y es una fuente de calcio, dos nutrientes relevantes durante el envejecimiento. Pero no necesitamos convertirlo en un supuesto alimento milagroso para reconocer su valor.

Una alimentación saludable se construye con el conjunto de lo que comemos.

Verduras, frutas, legumbres, pescado, huevos, frutos secos, cereales integrales y productos lácteos pueden complementarse para conseguir una dieta variada y adaptada a cada persona.

Y dentro de ella también puede haber sitio para ese pequeño trozo de queso de cabra o de oveja que hace que una cena sencilla se disfrute un poco más.

Porque cumplir años cambia muchas cosas.

Las ganas de seguir disfrutando de un buen queso no tienen por qué ser una de ellas.

Queso Artesano La Pastora de Grazalema Cabra Payoya

Un placer para los amantes del buen queso 🏆💛